Ochenteando
Ayer fue una tarde especial para mi. Hacía ya una semana que había quedado con Belén para ir a un pequeño concierto. Y digo pequeño porque ni el lugar ni la situación eran las más adecuadas para denominarlo grande. Porque, ¿quién ha asistido a un concierto en un centro comercial?. Tal vez alguna vez se haya dado la ocasión, pero hay que reconocer que no es lo más habitual para estos casos. (Leer más).

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