Reflexiones

La diplomacia


















He perdido la diplomacia. No la encuentro. No sé dónde la he dejado.

Si junto a una de esas funcionarias prepotentes que, respaldada por su confortable silla vitalicia, se cree con el derecho a ejercer su supuesto cargo de poder (aunque en realidad nadie se lo dió, y ella lo sabe) para tratar a los demás desde las alturas como si de una divinidad se tratase. (Leer más).

No hay comentarios: